En la segunda mitad del mes de noviembre, nuestro planeta se encuentra cruzando la región más densa del tubo meteorítico asociado al cometa Temple Tuttle. Esto quiere decir que nos encontramos inmersos en lluvia de meteoros Leónidas.

La lluvia de las leónidas debe su fama a las tormentas de meteoros que periódicamente provoca el cometa, Temple Tuttle, que pasó por el perihelio hace 15 años ocasionando lluvias intensas en años posteriores.

La THZ (Tasa Horaria Cenital, número de meteoros que observaríamos a la hora en condiciones ideales) estimada para esta corriente en el máximo de 2017 ronda los 15 - 25 meteoros a la hora. La máxima actividad se espera para la noche del viernes 17 al sábado 18/11/17.

Con frecuencia son rojizos y muy rápidos, dejando algunos tras sí una estela de color verde que persiste durante unos pocos segundos. Cuando ves una leónida en seguida te das cuenta de su peculiaridad.

La luna muy favorable para observar el radiante (Luna Nueva)  merecerá la pena aprovechar las primeras horas de la noche para poder observar otros objetos hasta que los meteoros  aparezcan a medianoche.

 

 

Posición del radiante de las Leónidas en la madrugada de mediados de noviembre para los observadores peninsulares, mirando sobre el horizonte E.

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